Una está rota.
Hace años o hace un par. Da igual pero una está rota.
Aunque sea hace algunos meses, una está rota.
Me rompieron los traumas de chica y hace un tiempo atrás renacieron cuando le tomé la mano a nuevas experiencias. Decidí que tenía que vivir algo nuevo y, entre cagada y cagada, me iba rompiendo más.
No me di cuenta hasta que me sentí en lo más hondo, en lo más oscuro.
Me desconocí, me arrepentí, me avergoncé, me humillé, me doblegué; bajé la vista, solo acepté.
Me odié. Me culpé. Culpé a otros.
Grité, lloré. Me desconocí, me arrepentí, me avergoncé, me humillé y me volví a desconocer.
Y me volví a romper. Más.
Un día supe que era suficiente. No sé cómo pero solo lo supe, lo sentí y ocupé la última energía que me quedaba para darme la oportunidad que estaba buscando hace tiempo.
Me empecé a liberar hace poco.
Sigo rota. Muy rota. Pero empecé a florecer de a poco.
Me di cuenta que sirvo, soy útil, soy inteligente y puedo aportar más que lágrimas, reclamos, gritos, pena y frustración.
Sigo estando rota y quizá siempre lo esté, solo importa recoger los pedazos y armarse otra vez.
he decidido dejar de estar deprimida y volver a mi hot era
ya basta de estupideces
the magic faraway tree
🍃






